Las deudas con familiares y amigos, acaban familias y amigos



Como operadora de insolvencia económica formada por la Fundación Liborio Mejía, avalada por el Ministerio de Justicia y del Derecho, y adscrita como conciliadora al Centro de Conciliación el Convenio Nortesantanderiano en la ciudad de Cúcuta, he tendido muchas experiencias con la negociación de pasivos, pero ninguna igual a los casos cuando se trata de obligaciones y deudas entre familiares y amigos.
La experiencia profesional en este tipo de casos me ha dado la oportunidad, no solo de crecer personalmente, sino de ayudar a las personas, que muchas veces, sin recursos económicos, ni mayores posibilidades siempre encuentran soluciones y pueden resolver sus diferencias mientras exista la voluntad de hacerlo.
El préstamo de dinero entre amigos y familiares es una rutina en todos los niveles y estratos sociales que genera muchos problemas y, que termina, en muchas ocasiones muy mal y con grandes diferencias porque su manejo no es el adecuado.
Una entidad financiera dedicada al negocio del préstamo de dinero y todo lo que tiene que ver con su manejo, conoce y entiende que dentro de sus riesgos está la posibilidad de que no pueda recuperar alguno de esos créditos otorgados, y esto lo tiene contabilizado y calculado, ya que lo compensa con los intereses y beneficios de las otras obligaciones.
Esta es la gran diferencia, si un familiar o un amigo presta dinero, jamás contempla, ni siquiera de manera remota, la posibilidad de no recuperarlo. De otra parte, el deudor siempre tiene la tranquilidad de que no tiene afán para cumplir, al fin y al cabo se trata de su familiar o amigo. Por supuesto que es una generalidad y no el comportamiento de todas las personas, pues hay quienes tienen como prioridad el pago de sus obligaciones independientemente a quien le deba.
Volviendo a la situación, algunos de los casos que atiendo en mi asesoría hacen referencia a deudas con familia y amigos, la cuales no son fáciles, sobre todo porque los deudores, aunque no niegan la deuda, no tienen como pagar porque no tienen trabajo y está en el día a día ganando solo suficiente para vivir y sustentar sus necesidades básicas.
Resolver esto, ayudarlo a definir es una tarea compleja aunque exista la voluntad de pago de una parte y, por la otra, el acreedor que requiere su pago, pide la devolución de su plata, la misma que prestó con gusto y esperanza de recuperarla, pero que en el fondo sabe que tiene una situación complicada.
Observo cada caso de estos como un gran reto en mi vida profesional como abogada asesora en reorganización económica y, por eso la propuesta para cada caso es independiente, pero lo que advierto es que siempre hay una solución que solo puede ser planteada cuando se mantiene el grado de familiaridad y amistad, el mismo que se tuvo para el otorgamiento del préstamo del dinero, esta es la clave para resolver situaciones de plata.
De lo contrario, si el dinero acaba la vida familiar y el grado de amistad, no será posible solución alguna, de aquí la importancia de reunirse para solucionar el pago en los mismos términos que se reunieron para el préstamo del dinero.
María Alejandra Silva Guevara
Abogada
Asesora en reorganización económica y financiera

María Alejandra Silva Guevara

Abogada

Asesora en procesos de insolvencia económica. Negociaciones para la recuperación financiera de la empresa, comerciantes y personas naturales

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